Colón: “Yo soy el primer usuario de La Fageda”

Vista exterior de La Fageda

El camino de Barcelona a Santa Pau, localidad cercana a Olot donde se encuentra la cooperativa La Fageda, es muy agradable. El paisaje es cada vez más verde; las extensiones de terreno, cada vez mayores; y llega un momento en el que sabes que has llegado a La Garrotxa: varios volcanes te rodean.

En este entorno privilegiado, y después de recorrer un camino flanqueado por miles hayas altísimas, llegamos a La Fageda, un conjunto de elementos, un pupurri de edificios antiguos y edificaciones nuevas, y verde, mucho verde. Nos acogieron Esther y Albert, encargados de la comunicación de La Fageda. Nos invitaron a desayunar, nos hablaron sobre pasado, presente y futuro de la organización, nos hicieron un tour por las instalaciones bajo el sol otoñal y tuvimos la ocasión de conocer algunos de los protagonistas del proyecto: las personas con discapacidad intelectual o transtorno mental. Algunos, como el conductor del tractor, trabajaban duro; otros, jubilados o de baja, paseaban cantando o entablaban conversación con todo aquel que pasara por su lado. A destacar la simpatía que profesaban. Llegó el turno de conocer a Cristóbal Colón, el fundador y presidente de La Fageda. No nos hizo ninguna presentación; estaba allí para responder preguntas. Pero no quería dar consejos; respondía en base a su experiencia. De estas respuestas hemos podido recoger los ingredientes de su receta para el éxito:

  • Sentido común o, como él constantemente lo llama, dosis de realidad
  • Trabajo
  • Suerte
  • Ser bueno
  • Tener confianza (o fe)
  • Ser humilde
  • Saber que no sabes muchas cosas
  • Saber pedir ayuda bien
  • Tener coraje
  • Ser confiable y transparente

De su trayectoria, ya muy conocida (no empezó con los yogures, a ello llegó por las cuotas establecidas sobre la leche en 1991) y accionada “porque necesitaba salir del manicomio y sacar conmigo a personas que sabía que iban a poder normalizar su vida mediante el trabajo”, destacamos su capacidad por decantarse por la estrategia más adecuada en cada momento para alcanzar su objetivo, invariable en el tiempo: no eliminar puestos de trabajo para las personas con discapacidad intelectual o trastorno mental de La Garrotxa. “Era más fácil hacer los mejores yogures que los mejores quesos”. También sabía que quería tener una empresa productora y no una empresa de servicios que trabajara para terceros para no tener que ofrecer precios baratos para poder ganar concursos. La Fageda vende los yogures, helados y mermeladas más caros del mercado, y con diferencia, pero aún así sigue aumentando su facturación porque el producto es el mejor y siempre hay personas “ricas” a quienes les importa comer bien. No cree que las personas compren el producto por el proyecto social que hay detrás. “No te comes un yogur de 1€ cada día del año que sea malo por un proyecto social. Antes firmas un cheque de 365€ para Navidad y lo donas.”Cristóbal Colón, fundador de La FagedaCristóbal Colón ha cumplido 65 años y se ha abierto el proceso del traspaso de poderes. No va a ser fácil, porque “yo soy el primer usuario de La Fageda, aquí se vive bien”. La Fageda va a dejar de ser cooperativa porque sin líder fundacional y carismático, no es factible que las 300 personas de la asamblea decidan el plan estratégico de la organización. Están en proceso de convertir la cooperativa en una fundación, liderada por patronos que sólo se quedan 4 años y que son patronos por lo que pueden aportar a La Fageda. Otros retos de futuro son las obras de 10 millones de euros y de 5 años de duración que van a hacer posible modernizar la maquinaria y abrir nuevas líneas de negocio: yogures para yogurterías, leches vegetales, etc. Para finalizar, y antes de disfrutar de una copiosa comida con vistas a los paisajes de La Garrotxa, Colón nos recomendó a todos los asistentes a la jornada: “Preguntaros de verdad qué queréis ser de mayores. Y cuando tengáis la respuesta, haced algo, no la tiréis a la basura”.

Gracias, Cristóbal, por haber salido del manicomio.