L’Auró: “Ningún soñador es pequeño, y ningún sueño es demasiado grande”

En verano de 2006 Leila se encontraba trabajando en una casa de colonias de Vilanova de Meià cuando llegó un grupo de niños que provenía de un programa organizado por la ONCE. Los monitores de los niños explicaron a Leila y su equipo que tenían muchas dificultades en encontrar lugares adecuados para ellos. Siempre se encontraban con problemas: actividades y lugares no adaptados a las necesidades de los niños y episodios de discriminación, entre otros. Fue entonces cuando Leila se planteó: ¿Por qué no crear un espacio natural donde realizar colonias especializadas para este tipo de perfil? l’Auró había nacido como sueño.

Auro - Nens - Toquem

Niños y niñas en un taller de horticultura organizado por l’Auró

Leila Ribes, coordinadora de l’Auró nos recibe para relatarnos cuáles han sido las motivaciones, las dificultades y los retos en el proceso de creación de l’Auró.

- Una vez había surgido la idea, ¿Cuáles fueron los primeros pasos en el proceso de creación del proyecto?

Al principio empezamos buscando referentes que ya estuvieran especializados en necesidades educativas especiales. Buscamos en Cataluña y en el resto de España pero no encontramos nada. Efectivamente, nos dimos cuenta que las personas con limitaciones no disponían de lugares adaptados a ellas en nuestro país. Como no habíamos encontrado ningún referente, decidimos ampliar la búsqueda al resto de Europa. Fue entonces cuando en Londres nos encontramos con Thrive UK, una organización que realizaba terapias a través de la horticultura para este tipo de perfiles. Nos pareció que su metodología de trabajo encajaba con el tipo de perfil al que nosotros buscábamos ofrecer los servicios, por lo que en 2008 mi compañero Mario y yo nos trasladamos 15 días a Thrive UK para aprender todo lo necesario sobre su metodología.

- Tras vuestro viaje a Londres aprendisteis la metodología a emplear en las terapias con el perfil señalado. Faltaba entonces llevar el proyecto a la práctica… ¿Cuáles fueron las dificultades y las barreras con las que os encontrasteis durante el proceso?

Una vez teníamos el terreno para crear las instalaciones nos encontramos con una barrera económica importante, pues la construcción requería una inversión aproximada de 800.000€. Encontrándonos en una difícil situación, nos planteamos que lo mejor era obtener la financiación a través de diversas fuentes y colaboradores, por lo que presentamos nuestro proyecto a candidaturas de emprendimiento y proyectos de economía social.

Sin embargo, el mayor obstáculo fue ganar credibilidad en el entorno empresarial: un proyecto de la envergadura de l’Auró no era posible para algunos, pero muchos otros optaron por apostar por nosotros. En 2010, l’Obra Social de La Caixa premió a l’Auró como uno de los 20 mejores proyectos de economía social del Estado español. También conseguimos financiación de otras fuentes como el Fondo Europeo FEDER, Triodos Bank, y aportaciones filantrópicas de particulares. Sin todos ellos no habría sido posible seguir adelante.

- Todas las instalaciones de l’Auró, así como las actividades terapéuticas que se realizan, están en sintonía con el medio natural ¿Nos podrías explicar cuáles son las características que hacen esto posible?

Desde el principio fue imprescindible para nosotros la creación de un proyecto que generara un impacto social y medioambiental positivo, por lo que queríamos crear un espacio que respetara el medio natural que lo alojaría. Es por ello que las instalaciones están cubiertas de madera de roble para así reducir el impacto paisajístico, y construidas con bioarquitectura para permitir calentar y generar electricidad en la instalación a través de la biomasa. Además, contamos con una depuradora que limpia todo el agua ya utilizada o de la lluvia para que más tarde la podamos emplear para regar los huertos.

En cuanto a los cultivos y animales que empleamos para las terapias hortícolas y de zooterapia, todas las especies que plantamos son autóctonas y los animales que acogemos provienen de familias que no se pueden ocupar de ellos, o en vías de extinción.

- ¿Cuántas personas se han beneficiado, aproximadamente, hasta día de hoy de los servicios de l’Auró? ¿Cuántas planeáis acoger en un futuro próximo?

Contando a todos los colectivos que acogemos (Familias, escuelas, centros ocupacionales, etc.) a día de hoy habremos atendido a unas 3.000 personas. Nuestro reto es que más de 5.000 nuevas personas puedan disfrutar de nuestros servicios.

- Desde el nacimiento de la idea en 2006 han pasado casi 8 años. 8 años de trabajo y lucha continua. ¿Cuál ha sido la clave para no rendirse en los momentos difíciles?

Si miro atrás, recuerdo lo titánico que nos parecía el reto. Pasaba el tiempo y nunca veíamos el final. Intentamos siempre marcar muy bien las etapas, tener paciencia e ilusión. La clave para nosotros ha sido la perseverancia, nunca nos planteamos que fuese a ser un camino fácil, pero manteniendo la ilusión y la energía siempre iba todo hacia adelante. Y esto es algo que siempre está con nosotros, las ganas de seguir creciendo, mejorando y ayudando a personas a mejorar su autonomía, salud y bienestar en un entrono natural y enriquecedor.

 

Tenéis ahora la oportunidad de contribuir a este proyecto participando en la campaña de financiación que tenemos en marcha y gracias a la cual podéis dar apoyo a l’Auró en su etapa de crecimiento y consolidación. Además, os lleváis un 2% de interés anual sobre vuestra aportación. Más info: realfunding.org/es/auronatura

 

Iris Molina Cianca

@mCianca_Iris

Experta en impacto social de RealFunding